"La muy puta, de verdad, lo era, tenía la voz más dulce del mundo, y antes de que un diabético muera por la versión de mi relato, aunque su nariz me nublara la vista, de verdad, era una mujer perfecta a simple vista. Sus carnosos labios vibraban al compás de lo que me decía. Por lo visto, la mujer aseguraba ser una detective, además de un poco zorra, pero eso no lo decía, y se encontraba inmersa en un caso del que era incapaz de salir. Ella aseguraba que había resuelto todo caso, y yo imaginaba que el tamaño de sus pechos le había ayudado en todos ellos, porque si yo tuviera unos como esos, habría tenido que dar la mitad de ostias que he tenido que dar.
Lamentando mi obsesión por su cuerpo, les explicaré el caso en cuestión. Se trataba de una muerte de un pobre rico y digo lo de pobre, porque está muerto y alguien ya se había encargado de sus posesiones. Lo habían encontrado en una alfombra de su pequeña mansión, en la que necesitaría un mapa para encontrar el baño, boca abajo, y con una copa de vino rota en su mano, sangre emanando de su cabeza y el cuerpo enfundado en pijama y bata, de rico, claro.
En un intento por aumentar mi tamaño como hombre, y de calmarla, pues sus pómulos se habían sonrojado por momentos, le aseguré que le ayudaría, pero que debía calmarse, y contarme todo al detalle. Ella alargó sus delicados dedos ofreciéndome una carpeta, con un informe y numerosas fotos. Entre los documentos se encontraba la transcripción policial de la escena del crimen, en el momento de la inspección. La leí detenidamente."
Continuará
viernes, 20 de febrero de 2009
miércoles, 18 de febrero de 2009
Laberinto

Deduzco que ustedes vieron un laberinto alguna vez, o saben lo que es. Los hay de muchos tipos, laberintos de setos, laberintos a lápiz o laberintos de la mente. Supongo que ustedes sabrán que hay muchos más, pero como a uno no le gusta dudar de los que amablemente leen, deduzco que también sabrán que soy un poco vago y no diré más tipos, porque el último es el que me vale. Sin embargo, no pierdan de vista el primero que es el que emplearé para hablarles aunque siempre me gustaron los de lápiz cuando eran pequeños y tengan en cuenta de lo que realmente hablo es de los últimos. No esperarían que algo de título laberinto fuera sencillo de leer.
La cosa es que me encuentro inmerso en uno,de los últimos, pero hablaré del primero. De repente un día, sin más, sin pensarlo, en esos momentos que harías cualquier cosa, cruce las puertas de aquel laberinto de setos. La entrada la presidían dos columnas de mármol puro, coronadas por unas esferas relucientes de color blanco. Una vez inmerso en él, todo verde ante mi mirada, y bajo mis pies tierra rojiza. Esa tierra, ha recogido mis lágrimas en los momentos de llanto, para convertirla en barro, los setos, han sido pasto de mi ira, en los momentos de ira, pero la esquiva salida se pierde entre ellos. Dicha ira no es por encontrar la salida, estoy extrañamente paciente en mi laberinto, sin prisa por encontrar el camino fuera.
El otro día encontré una placa en uno de los setos. En la placa rezaba: "Apresúrate viajero o el laberinto te vaciará por dentro".
Al que me conozca y al que no, esto me inquietó y ahora busco la salida sin descanso. Si alguien es tan amable de venir a buscarme, se lo agradeceré eternamente.
Y ahora estimado público, un poema que no viene al caso, pero que me apetece escribir:
"Perdido en el laberinto,
el laberinto de tus dedos,
dedos que provocan
y labios que asustan,
esos ojos que me atrapan
ese cuerpo que me enamora".
lunes, 2 de febrero de 2009
Una noche más...
Una noche más, estudiando, a la luz del flexo, con los auriculares escuchando música. De repente, la música cesa lentamente, mientras la luz irradiada por el flexo disminuye. La cinta de la persiana se rompe, cae de golpe, y, en la oscuridad que se ve ahora sumida la habitación, se abre la puerta con fuerza, con un estruendo. Al otro lado una luz muy potente dibuja una figura encapuchada, a la que no puedo ver la car,a y de cuyas ropas emana viento y un olor hasta ahora para mí desconocidos. La figura se acerca lentamente hacia mí, alza su mano y me da la colleja más certera que me hayan dado nunca.
Etiquetas:
cabeza,
de collejas va la cosa,
reflexiones
domingo, 25 de enero de 2009
Y hasta aquí...
Etiquetas:
fin,
reflexiones,
Sombra en la noche,
teatro
sábado, 24 de enero de 2009
La traición de la noche
La noche está aquí otra vez, y no sabe como explicarse, o eso creo, no ha abierto la boca desde que se ha sentado ahí, a mi lado. Y no sé si le habré hecho algo, y de verdad espero que sea algo que haya hecho yo y pueda arreglarlo. Pero es una terca, y no me habla. No me dice ni pío. Si no ha sido nada que haya hecho yo, es un poco casquivana. Me prometió mucho, demasiado, y lo estaba cumpliendo con creces. Noches de suerte y claridad. Sinceridad y diversión. Y la tranquilidad que necesitaba. Cada vez que venía me fundía en un abrazo con ella y no la dejaba ni por mis sueños hasta muy tarde. Pero se ha revelado y no sé que hacer, espero que sólo tenga una mala "temporada" y que no sea una mala "época". Aunque el tonto creo ser yo, mis sueños tampoco me hacen caso desde hace tiempo y cuando se pasan, ni te enteras de ellos. Espero que quiera hacer las paces conmigo. La próxima noche lo intentaré.
La foto: Un pequeñito comentario al respecto de la foto. La hizo mi compañero de piso Carlos con el trípode que le regaló su señora y ya le advertí que me gustaba, por eso no creo que le importe que se la robe. ¡Visitad su Blog! Me gusta porque es de larga exposición y es algo que me puede. Y porque os puede hacer ver el "World in my eyes", el pequeño lugar de Valencia donde paso parte de mi vida. Y sobre todo, porque si os habéis fijado en que tiene un color especial, es el color que tiene Valencia por las noches. Seguro que al final la echaré de menos. Porque el cielo es igual en todos los sitios, y al tiempo no le importa el espacio, qué descarado.
¡Buenas Noches!
miércoles, 14 de enero de 2009
Detective Otefer en el caso de la mujer X II
"La primera vez que la vi, me volví loco. A uno le gusta follar, como a todo tío debajo de una gabardina, pero esta vez no me volví loco por aquello. Esta vez fue su nariz, aquella dichosa nariz, que me hizo sentirme como una quinceañera. Sé que tengo demasiado pelo en el pecho como para querer parecer romántico, pero hubo una vez que mi corazón fue rojo y aquella vez se enamoró de esa nariz. Al pedazo de mujer que iba detrás de la nariz tampoco le quité el ojo de encima, claro está. Pero voy a contarles como llegué a verla por primera vez. Soy cojonudamente bueno en lo mío, y alguien se lo debió haber contado para que entrara aquella mañana en mi despacho, con tacones, medias de rejilla, una gabardina y un sombrero. Se sentó, a punto de dispararme un botón por la presión de sus pechos, y yo, sin apartar la mirada de su nariz, escuché su relato."
Continuará
Continuará
Una sombra en la noche
Merano siempre viajaba de noche. La noche había ocupado un lugar importante siempre en su vida y a él le parecía siempre la mejor ocasión para sus largas travesías, mientras los demás dormían. Era un caballero del destino, algo con lo que nació, pero que desarrolló durante su vida, porque lo importante de un don, es usarlo y saber cómo. Pero, olvidándonos por el momento de sus inicios, hoy contaremos una de las primeras travesías de Merano y en la que falló en su deber.
Merano casi nunca cabalgaba, pero siempre iba con su caballo. Uno podría pasar horas describiendo sus armas, su arco y su espada, lo oscuro del bosque y los incesantes sonidos, pero todo ello, haría parecer a Merano un caballero normal, de los de castillo. Pero Merano no tenía castillo, y no era para nada normal, eso sí, era un caballero. Iremos por tanto a lo importante. Merano se encontró aquella noche con alguien, una dama de cabellos dorados que se descubrió ante él, primero por el olfato, por su extraño olor, para plantarse ante sus ojos y mostrar su belleza seguidamente. Ella sin embargo, prefirió no mirarlo mucho y seguir su camino.
Continuará
Etiquetas:
Historias,
Merano,
Microrelatos,
Sombra en la noche
Suscribirse a:
Entradas (Atom)